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Bonilla de la Sierra es un encantador municipio situado en la provincia de Ávila, importante villa medieval se ha encontrado muy bien protegida gracias a la muralla que la cerraba por completo.

Situado en el Valle de la Corneja, cuenta con enclaves únicos que la han convertido en residencia veraniega de los obispos abulenses desde principios del siglo XIII hasta bien entrado el siglo XIX. 

Este pequeño pueblo, con una población de poco más de un centenar de habitantes, es un auténtico tesoro histórico y arquitectónico que ha sabido conservar su esencia medieval a lo largo de los siglos.

En este viaje se invita al viajero a descubrir todo lo que Bonilla de la Sierra tiene para ofrecer, desde su impresionante patrimonio monumental hasta su rica historia y su entorno natural.

No son pocas las voces que identifican a Bonilla de la Sierra como un pueblo extraído de la fantasía de un cuento de Disney.

La historia de Bonilla de la Sierra

Los orígenes de Bonilla de la Sierra se remontan a la época medieval. Se sabe que ya en el siglo X existía una población establecida en este lugar, aunque fue durante los siglos XII y XIII cuando Bonilla alcanzó su mayor esplendor.

En el año 1230, la villa fue concedida a la diócesis de Ávila por el rey Alfonso IX de León, lo que marcó el inicio de un período de gran desarrollo y prosperidad.

Durante la Edad Media, Bonilla de la Sierra se convirtió en un importante centro religioso y administrativo. La presencia de la diócesis de Ávila impulsó la construcción de importantes edificios religiosos y civiles, muchos de los cuales han llegado hasta nuestros días en un excelente estado de conservación.

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Iglesia colegiata de Bonilla de la Sierra./Preyes

También fue el enclave elegido por el rey Juan II cuando los Infantes de Aragón empezaron a mostrar su interés por quedarse con la Corona de Castilla.

A partir del siglo XVI, Bonilla de la Sierra comenzó a experimentar un lento declive, coincidiendo con la disminución del poder e influencia de la Iglesia en la región.

Sin embargo, este declive permitió que el pueblo conservara gran parte de su patrimonio arquitectónico sin grandes alteraciones, lo que hoy en día lo convierte en un destino turístico de gran interés histórico y cultural.

No en vano el pueblo ha sido declarado Conjunto Histórico-Artístico. Lo que sin duda merece una escapada para disfrutar de su encantos.

Qué ver en Bonilla de la Sierra

Uno de los principales atractivos de Bonilla de la Sierra es la Iglesia Colegiata de San Martín. Construida en el siglo XIV sobre los restos de un templo anterior, esta iglesia es un magnífico ejemplo del gótico tardío en Castilla y León.

Destacan su impresionante fachada, sus esbeltas torres y su hermoso interior, que alberga valiosas obras de arte religioso.

Otro de los monumentos más emblemáticos de Bonilla de la Sierra es su castillo. Construido en el siglo XIV, esta fortaleza fue residencia de los obispos de Ávila y desempeñó un papel crucial en la defensa de la región durante la Edad Media.

Aunque en la actualidad se encuentra en estado de ruina, aún se pueden apreciar sus robustas murallas y torres, que ofrecen una evocadora imagen del pasado medieval de la villa.

La Plaza Mayor de Bonilla de la Sierra es otro de los puntos neurálgicos del municipio. En torno a esta plaza porticada se sitúan varios edificios de interés, como el Ayuntamiento, un bello ejemplo de arquitectura civil renacentista.

Pasear por la plaza y sus alrededores es una experiencia que transportará al viajero a otra época, gracias a la cuidada conservación de su entramado urbano medieval.

Además de los mencionados, Bonilla de la Sierra cuenta con otros muchos edificios y rincones de gran interés.

Entre ellos destacan las casonas y palacios señoriales que salpican sus calles, así como la Ermita de Santa Ana, un pequeño y encantador templo situado a las afueras del pueblo.

Un pozo sacado de Disney

Si hay que elegir solo una localización de Bonilla de la Sierra como enclave Disney, parece que la cosa está más que clara: habrá que dirigirse hasta el pozo de Santa Bárbara, situado al final de una de las empedrades calles del pueblo. 

Este pozo es un aljibe medieval que presenta una particularidad única, ya que permite acceso a sus profundidades gracias a una escalinata abovedada de 24 peldaños construidos con piedra de cantería.

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Cruz patrimonial en Bonilla de la Sierra./ Xemenendura

La naturaleza en Bonilla de la Sierra

El entorno natural de Bonilla de la Sierra es otro de sus grandes atractivos. Situado en plena Sierra de Ávila, el municipio ofrece un sinfín de posibilidades para los amantes del senderismo y las actividades al aire libre.

Los paisajes que rodean Bonilla están caracterizados por suaves colinas, bosques de encinas y robles, y praderas que en primavera se cubren de flores silvestres.

La diversidad biológica de la zona es notable. En los paseos por los alrededores de Bonilla de la Sierra podrá el viajero observar una gran variedad de aves, como águilas, milanos y buitres, así como pequeños mamíferos y una rica flora autóctona.

La tranquilidad y belleza del entorno natural hacen de este lugar un auténtico paraíso para los aficionados a la naturaleza.

Bonilla de la Sierra también es conocida por sus animadas fiestas patronales. La festividad de San Martín, que se celebra el 11 de noviembre, es una de las más importantes.

Durante estos días, el pueblo se llena de vida con diversas actividades, como procesiones, verbenas, y eventos culturales que atraen tanto a habitantes como a visitantes.

Las tradiciones culturales de Bonilla de la Sierra están profundamente arraigadas en la vida cotidiana de sus habitantes.

Las costumbres relacionadas con la agricultura, la ganadería y las labores artesanales aún se conservan, y los visitantes pueden disfrutar de productos locales de gran calidad, como quesos, embutidos y miel.

Qué comer en Bonilla de la Sierra

La gastronomía de Bonilla de la Sierra es rica y variada, reflejando la tradición culinaria de la región de Castilla y León.

Entre los platos más destacados se encuentran el cordero asado, las judías del Barco y los embutidos de cerdo, todos ellos elaborados con ingredientes locales y siguiendo recetas tradicionales.

No puede el viajero dejar de probar los productos locales cuando visite Bonilla de la Sierra. Los quesos artesanales, la miel y los vinos de la zona son auténticas delicias que le permitirán llevarse un pedacito de este encantador pueblo a casa.

Cómo Llegar a Bonilla de la Sierra

Bonilla de la Sierra está bien conectada por carretera con las principales ciudades de la región. Desde Ávila, se puede llegar en aproximadamente una hora en coche.

También existen servicios de autobús que conectan Bonilla con otros municipios cercanos.







 


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