Comparte


Enclavado en las colinas de la Costa del Sol, Casares emerge como un tesoro oculto que cautiva a quienes tienen la suerte de descubrirlo.

Con su arquitectura blanca tradicional, sus estrechas calles empedradas y sus vistas panorámicas del Mediterráneo, este pueblo blanco andaluz ofrece una experiencia única que combina historia, cultura y naturaleza.

Se trata de un pequeño paraíso de casas encoladas que emerge entre las montañas como un bastión de historia, cultura y naturaleza. 

La historia de Casares

Este encantador pueblo cuenta con una historia rica que se remonta a la época romana, como lo demuestran los restos arqueológicos encontrados en la zona.

La leyenda dice que el mismísimo Julio César mandó construir la localidad. Al parecer, el general romano fundó Casares gracias a las aguas termales de los Baños de la Hedionda, pues se dice que estas contenían propiedades curativas que lo sanaron de una infección en la piel.

Sin embargo, su verdadero esplendor se manifestó durante la ocupación musulmana de la península ibérica, cuando el pueblo se convirtió en una fortaleza estratégica.

Las murallas y el castillo árabe son testigos silenciosos de este pasado glorioso y ofrecen a los visitantes la oportunidad de sumergirse en la historia de la región.

A pesar de no saber con exactitud la fecha de construcción de la fortaleza, sus primeras referencias son árabes y data del siglo XIII.
A lo largo de su historia, fue un punto militar y estratégico importante gracias a su situación privilegiada, pues se incrusta en lo alto del pueblo dominando todos los valles, colinas y llanuras costeras que se extienden desde la serranía de Ronda hasta la Bahía de Algeciras.

casa_blas_casares
Casa natal de Blas Infante en Casares./ Panarria

Qué ver en Casares

Caminar por las estrechas calles de Casares es como retroceder en el tiempo. Las casas encaladas, adornadas con macetas de flores coloridas, crean un ambiente pintoresco y acogedor que invita a perderse entre sus rincones. Estos edificios blancos, apiñados y escalonados, parecen desafiar las leyes de la gravedad.

Los visitantes pueden explorar la iglesia de la Encarnación, un impresionante ejemplo de arquitectura religiosa andaluza, o visitar la Casa Natal de Blas Infante, considerado el ‘Padre de la Patria Andaluz’, para aprender más sobre la cultura y la identidad de la región.

También se pueden visitar la ermita de San Sebastián, del siglo XVII, o la fuente de Carlos III. Mención aparte merecen los Baños de la Hedionda a las afueras de Casares. Con más de 2.000 años de antigüedad, estas termas son un complejo restaurado y habilitado para el baño. 

Naturaleza en Casares

Además de su patrimonio cultural, Casares también ofrece un entorno natural excepcional que atrae a los amantes de la naturaleza y los deportes al aire libre.

El Parque Natural de la Sierra de Grazalema se encuentra a poca distancia en coche, y ofrece oportunidades para practicar senderismo, escalada y observación de aves en un entorno de gran belleza paisajística.

Los más aventureros pueden aventurarse en una excursión hasta el pico de la Sierra Crestellina, que ofrece unas vistas impresionantes de la costa y el interior de Andalucía.

Para aquellos que prefieren actividades más relajadas, las playas cercanas de la Costa del Sol proporcionan el escenario perfecto para disfrutar del sol y el mar.

Qué comer en Casares

La gastronomía de Casares refleja la riqueza cultural de la región, que fusiona influencias árabes, mediterráneas y andaluzas en platos tradicionales que deleitan el paladar.

Los restaurantes del pueblo ofrecen una amplia variedad de opciones, desde pescado fresco capturado localmente hasta platos de carne a la brasa y tapas típicas.

No hay mejor manera de terminar el día que disfrutando de una cena al aire libre en una de las terrazas con vistas al pueblo iluminado por la noche, acompañada de un buen vino de la región.

Los sabores auténticos de la cocina casareña seguramente dejarán una impresión duradera en todos aquellos que tengan el placer de probarlos.

Tradiciones de Casares

Lo que hace que esta villa malagueña sea verdaderamente especial es la calidez y hospitalidad de su gente.

Los lugareños reciben a los visitantes con los brazos abiertos y están siempre dispuestos a compartir historias sobre la historia y las tradiciones del pueblo.

Desde festivales folclóricos hasta celebraciones religiosas, hay siempre algo emocionante que experimentar en Casares en cualquier época del año.

Cómo llegar a Casares:

Desde Málaga, el viaje dura alrededor de 1 hora y 25 minutos por la carretera AP-7 (hay peajes). Por su parte, desde Ronda el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 10 minutos por las vías A-369 y A-377.



Comparte

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí