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A 30 kilómetros de la capital vallisoletana, el pasado y presente de Torrelobatón está ligado a su espectacular castillo, del siglo XIII. La fortaleza de los comuneros, que apareció en la película El Cid (Anthonny Mann, 1961) fue un enclave determinante para el devenir de la zona y punto importante para controlar El Valle del Hornija. Esta es la historia del castillo de Torrelobatón.

Los Comuneros y Castilla

El castillo desempeñó un papel trascendental en la guerra de las Comunidades de Castilla. Se convirtió en escenario de una gran victoria de los comuneros tras ocho días de asedio en febrero de 1521. También fue el último foco donde los comuneros dejaron huella antes de partir rumbo a Toro en abril de ese mismo año. Pero fueron alcanzados en Villalar, derrotados y ajusticiados.

Llegados a este punto, el lector interesado por los viajes con historia se preguntará quienes fueron los comuneros. Pues resultó ser un movimiento político que derivó en movimiento armado entre los años 1520 y 1522 con el fin de acabar con la inestabilidad política del momento. Carlos V, llegado de Flandes, juró, a su llegada a Valladolid en noviembre de 1517, aprender el idioma castellano, así como respetar las leyes y las costumbres de Castilla.

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Panorámica de Torrelobatón.

El monarca se trajo consigo un gran número de nobles y clérigos flamencos como Corte, lo que produjo recelos entre las élites sociales castellanas, que sintieron que su advenimiento les acarrearía una pérdida de poder y estatus social. Este descontento fue transmitiéndose a las capas populares, hasta que comenzaron las revueltas.

La Guerra de las Comunidades

La guerra de las Comunidades es un episodio trascendental en los primeros compases de la estancia de Carlos V en España, donde aparecen personajes tan relevantes como Padilla, Bravo y Maldonado, ajusticiados en la Plaza Mayor de Villalar (un monolito así lo recuerda) tras perder la batalla que se libró en sus inmediaciones. Antes ganaron la que tuvo lugar en Torrelobatón.

La fortaleza de Torrelobatón se asienta en una despejada llanura de los Montes Torozos. Construida por Alfonso Enríquez, almirante de Castilla entre 1420 y 1426, sufrió grandes desperfectos durante dicha contienda y hubo de ser reconstruida en 1538.

Presenta planta cuadrada con tres cubos ultrasemirculares en las esquinas y torre del Homenaje, de planta cuadrada, en el cuarto ángulo. Es una sobria construcción realizada con sillería que contaba con un puente levadizo que salvaba el foso que lo rodeaba, hoy ambos desaparecidos.

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Fortaleza de Torrelobatón./ Lourdes Cardenal

La fortaleza de Torrelobatón alberga en la actualidad el Museo de Interpretación del Movimiento Comunero. Pero no solo de castillo presume la localidad vallisoletana. Torrelobatón cuenta con el conjunto de la Plaza Mayor, de recio abolengo con casas porticadas. En este lugar se ubica el Ayuntamiento.

De entre los edificios religiosos sobresalen la iglesia de Santa María, la De Santiago, San Pedro y la ermita del Santísimo Cristo de las Angustias. Un paseo por las calles de un municipio que permite al viajero empaparse de historia. Merece la pena visitar este pequeño rincón vallisoletano.

Y no es el único. La provincia atesora muchos otros tesoros de pasado lustroso. Como Curiel de Duero, que también presume de notable castillo. Cerca de Torrelobatón se encuentra Tordesillas, una de las ciudade con mayor historia de España, ya que en el siglo XV se firmó un tratado por el que se repartían el mundo conocido los Reyes Católicos con el Reino de Portugal.

https://youtu.be/wyD7iBHegSA

Dónde dormir en Torrelobatón: Casa Rural Urueña; Calle Cantarranas, 12, 47134 Torrelobatón (Valladolid); teléfono: 646962784.
-Torrelobatos; Calle Eusebio Giraldo, 1, 47134 Torrelobatón (Valladolid); teléfono: 983717063.

Dónde comer en Torrelobatón: Mesón Rincón de Daniel; Calle Santiago, 47134 Torrelobatón (Valladolid); teléfono: 625930503.
-Bar Plaza; Plaza Mayor, 5, 47134 Torrelobatón (Valladolid)


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Javier Ramos
Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

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