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Todos los caminos conducen a Santiago. O casi todos. A partir del año 813, cuando se descubrió la tumba del apóstol, por este motivo entraron a la península Ibérica los primeros turistas religiosos procedentes, sobre todo, de Francia y Alemania. Comenzaba así el Camino de Santiago.

El camino francés

Ante tal diversidad, el rey navarro Sancho III el Mayor fijó en el siglo XI el trazado definitivo de la Ruta Jacobea, que entraba en su reino por Roncesvalles y salía por Viana. Esta ruta, llamada Camino Francés, sigue siendo la más transitada. Son muchas las guías que tiene a su disposición el viajero para optimizar su ruta por el Camino de Santiago. Es hora de ponerse en marcha.

Muchos peregrinos inician su itinerario en Saint-Jean Pied de Port, a través de la Puerta de Santiago, desde donde comenzaba el ascenso al Pirineo. La antigua capital de la Baja Navarra, pueblo exquisito de adoquinadas calles en pendiente, merece una parada para visitar la iglesia de Notre-Dame-du-Bout-du-Pont, el puente medieval sobre el río Nive y la capilla románica de la parroquia de Santa Eulalia de Ugange.

Carlomagno hizo historia aquí

Luzaide (Valcarlos) fue donde Carlomagno acampó con sus ejércitos. Se trata de un pueblo montañoso en pendiente, la primera villa del Camino de Santiago ya en Navarra. Su parroquia dedicada al apóstol y un monumento a los peregrinos (de Jorge Oteiza), dan fe de su importancia.

El camino hacia Santiago serpentea hasta llegar al Alto de Ibañeta, en donde se instaló el primitivo monasterio de San Salvador, que conmemoraba la batalla de los vascos contra la retaguardia de Carlomagno y la muerte del caballero Roldán en tan infausta derrota. En la cima del monte se alza la Cruz de Carlomagno.

Roncesvalles_pueblo
Roncesvalles es la primera parada obligatoria de nuestra ruta con historia.

Roncesvalles: parada obligatoria

Roncesvalles es la primera parada importante del Camino Jacobeo. El recinto sagrado rezuma el aire del recio medievo, que vio cómo se alzaban sus muros. Hay mucho por ver: la austera iglesia gótica de Santiago, el antiguo molino (hoy oficina de turismo), el hospital de peregrinos o Itzandegia (siglo XI), la iglesia colegial (siglo XIII) o el Silo de Carlomagno donde, según la leyenda, permanecen enterrados Roldán y los 12 pares.

La ruta continúa y atraviesa las villas de Autiz-Burguete y Aurizberri Espinal, dos típicos pueblos-calle que destacan por sus casas de tejados empinados dispuestas a ambos lados de la carretera; luego asciende hasta el puerto de Mezkiritz, presidido por la imagen de la Virgen de Roncesvalles, y Bizkarreta-Gerendain, en donde hubo un hospital de peregrinos.

Pasando por Agorreta se llega, tras cruzar las aguas del río Arga, a Zubiri, así denominado por su puente gótico, de resonancias mágicas, ya que en uno de sus estribos están enterradas las reliquias de Santa Quiteria.

Desde aquí, tras pasar por la Casa-Palacio de Arteta, se dirige a Villava, cruza el río Ultzama por el puente de Trinidad de Arre, antiguo hospital de peregrinos en un bello paraje dominado por la ermita, que conserva un triple ábside románico, y llega a las puertas de Pamplona.

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Ayuntamiento de Viana (Navarra)

Pamplona tiene mucho que decir

Iruña o Pamplona, capital de Navarra, tiene unos 200.000 habitantes y es centro universitario y empresarial de cierta importancia, que explota en julio cuando llega San Fermín. Su origen se remonta a más de 2.000 años, cuando era una pequeña ciudad romana construida sobre una aldea vascona.

Su casco antiguo está casi totalmente amurallado y en él se concentran los más importantes monumentos. Pamplona tiene importantes museos, dos universidades y antiguas iglesias medievales de valor: la Catedral, de piedra ocre, con un importante claustro gótico y la valiosa tumba del rey Carlos III de Navarra; las iglesias de san Nicolás o san Saturnino y edificios medievales civiles como la Cámara de Comptos, o el Tribunal de Cuentas de Navarra.

El camino sale de Pamplona y cruza Puente la Reina, población medieval resultante de la unión de los dos ramales principales de la Ruta Jacobea y que debe su nombre al puente peraltado del siglo XI que cruza el Arga.

La ruta continúa hasta Cirauqui, hospitalaria villa medieval y llega, no son antes haber atravesado carreteras y algún que otro puente medieval, a Estella. Sigue el camino por campos de uva hasta el monasterio de Irache. Tras atravesar Los Arcos, es en la fronteriza Viana, la tumba de César Borgia, donde termina el periplo navarro de la Ruta Jacobea y los peregrinos se adentran entonces en tierras riojanas.


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