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La isla de Saltés: en busca de Tartessos

La isla de Saltés: en busca de Tartessos

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Debido a su estratégica situación entre los ríos Tinto y Odiel, en el estuario de Huelva, sita en la entrada de su ría, emerge la isla de Saltés, donde algunos historiadores han ubicado la antigua ciudad de Tartessos. Parece ser que la flecha litoral de la localidad onubense de Punta Umbría fue la responsable del cierre definitivo del paleo-estuario de Huelva y la consecuente formación de la marisma de las islas de su entorno geográfico, entre las que sobresale Saltés.

Uno de los expertos que sustenta esta tesis es Antonio García y Bellido, arqueólogo y miembro de la Real Academia de la Historia. Su localización en las cercanías inmediatas de una de las explotaciones metalíferas más antiguas del mundo, las minas de cobre de Huelva, hacía de Saltés un lugar idóneo para el establecimiento de un punto de embarque, de trueque o de cambio de mercancías de todo género, pero principalmente del mineral de cobre que proporcionaban las minas de Huelva; es decir, para el nacimiento de una ciudad que, como la de Tartessos, que según nos cuentan los textos antiguos, vivía del tráfico de metales.

En un texto árabe que es como un diccionario geográfico de la Península Ibérica, formado con noticias de varias épocas y redactado hacia el siglo XIII ó XIV, texto exhumado por Lévi Provençal (La Péninsule Ibérique au Moyen-Age d’aprés le Kitab Ar-Raw al-Mitar, Leiden, 1938), se dice, hablando de la isla de Saltés, lo siguiente: “Saltis (Saltés) es una isla no fortificada. Forma una aglomeración densa, sin espacios vacíos entre las casas. Tiene un taller para la metalurgia del hierro… La población se alza sobre la parte meridional de la isla, enfrente de la de Awnaba (forma árabe derivada de su nombre antiguo Onoba u Onuba, hoy Huelva)”.

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Saltés tuvo un taller donde se trabajó la metalurgia del hierro./ huelvahoy

La Ora Maritima de Avieno

El texto sigue así: “…Se calcula en cuatro millas la distancia que las separa. Había en esta isla lugares de culto que databan de la antigüedad (Podría pensarse en los aludidos por la Ora Maritima de Avieno precisamente en estos mismos parajes). Tiene pozos de agua dulce, que se puede coger sin descender mucho. Posee la más hermosa especie de pinos, grandes pastos siempre verdes y manantiales de agua dulce… La ciudad de Saltis es punto de escala para los barcos de los navegantes. Su puerto está bien abrigado contra todos los vientos… Es muy visitado… Tiene cuatro millas de longitud por una anchura pequeña” (Estas dimensiones concuerdan poco más o menos con las actuales). La similitudes con lo que pudo ser Tartessos son ciertamente notables.

Precisamente, situada en dicha isla, en el estuario del río Odiel, inmediatamente al suroeste de la ciudad de Huelva, existe un yacimiento accesible por una carretera desde el norte, que lleva a la isla a través de la vecina isla de Bacuta. El asentamiento se ubica en la zona noroeste de la isla, que por lo general es muy pantanoso.

Sin rastro de restos prerromanos

A pesar de que se ha creído que Saltés era un posible yacimiento tartésico, varios trabajos arqueológicos no han hallado restos prerromanos. La pequeña ciudad que se creó parece, como muchas a lo largo de la costa sureste de España, haber estado dedicada a la salazón de pescado (se han hallado tanques justo al sur de la corta muralla sur de la fortaleza) y a la producción de liquamen.

No quedan muchas pruebas de una ocupación continuada del lugar entre el siglo IV y la aparición de la ciudad árabe de Shaltish, que se conoce gracias a las fuentes literarias, que existió aquí en la época de las incursiones vikingas a mediados del siglo X. Es probable, por lo hallado, que esta ciudad se creara a finales del siglo IX.

Su estudio arqueológico ha revelado que la pesca y la metalurgia eran las principales actividades económicas de la ciudad árabe. Sobrevivió hasta la conquista castellana de Sevilla, en 1248, y ejerció de leprosería cristiana, pero fue abandonada poco después, y no hay indicaciones de posteriores ocupaciones del lugar.

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Recreación virtual de cómo era la isla de Saltés en la Antigüedad.

Una isla que no para de crecer

En la actualidad, la isla de Saltés, debido a un proceso de aportaciones sedimentarias, sigue creciendo, aunque la presencia de restos urbanos anteriores a la época romana, a la que pertenecen los restos más antiguos hasta ahora documentados, está en entredicho. En realidad, una isla arenosa como ella, sin agua, y sin posibilidades de vida, ofrece en principio poca probabilidad de que allí se localizara Tartessos. Pero quién sabe.

El lector viajero puede visitar en el Museo de Huelva (Alameda Sundheim, 13) algunos de los restos arqueológicos hallados en el yacimiento de Saltés y rememorar así su pasado ignoto. La isla se encuentra protegida por incluirse dentro del paraje de Marismas del Odiel, catalogado por la Unesco como Reserva de la Biosfera.

Saltés es otro de tantos lugares que la historia ha vinculado con la antigua Tartessos. Formara parte o no de su cultura principal, sí que se ubica en su área de influencia y presenta similares características con otros núcleos poblacionales de la zona de Huelva. Si el lector se ha quedado con ganas de más, puede dirigir su atención a la lectura del libro El Enigma Tartessos (Actas), de Javier Ramos y Javier Martínez-Pinna.

Dónde dormir: Barceló Punta Umbría Mar Hotel; Av. del Océano, s/n; 21100 Punta Umbría (Huelva); teléfono: 959495400.
-Hostal Patio Andaluz; Calle Falucho, 4; 21100 Punta Umbría (Huelva); teléfono: 959311736.

Dónde comer: Casa Gaspar; Av. del Océano, 29; 21100 Punta Umbría (Huelva); teléfono: 959314810.
-Periañiez; Calle Ballena, 5; 21100 Punta Umbría (Huelva); teléfono: 959310038.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

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