Comparte

Joya colonial, el centro histórico de Quito está repleto de iglesias y monasterios, plazas atestadas e imponentes campanarios. Se trata del casco antiguo de la época colonial de mayores dimensiones de Latinoamérica y el que se conserva en mejor estado.

Se puede ahondar en su pasado entrando en museos primorosamente conservados, mansiones históricas y santuarios que dejan boquiabierto a cualquiera.

Al viajero que visite Quito le vendrá bien saber que la ciudad atesora una amplia y variedad de emplazamientos donde poder alojarse. En el propio centro histórico se encuentra el acogedor Hotel Boutique Casa Gangotena, considerado como el mejor hotel en Quito.

El centro histórico de Quito

La mejor forma de empezar la visita de Quito es subir al mirador del Panecillo, donde se encuentra uno de los iconos de la ciudad, la gran estatua plateada de la Virgen Alada.

El centro de Quito permite ir desde la céntrica plaza de la Independencia, más conocida como la plaza Grande, hasta la plaza de San Francisco y por la calle de las Siete Cruces.

En el centro histórico de la capital ecuatoriana existen hasta 60 iglesias e instituciones religiosas, nada menos. La que más destaca es la iglesia de la Compañía, con una impresionante decoración barroca.

Qué hacer en Quito

Después, es hora de comer en algunos de los restaurantes del centro o sumarse a las fiestas de la animada calle de La Ronda antes de retirarse a alguna de las encantadoras pensiones del barrio.

Antes de empezar el recorrido, el viajero habrá notado una sensación algo extraña: se trata del mal de altura, ya que durante la estancia en Quito se encuentra a 2.800 metros de altitud, en plena cordillera de los Andes.

Alrededores de Quito

Fuera de la ciudad, el paisaje despliega su deslumbrante variedad: aldeas andinas célebres por sus tejidos y caóticos mercados; pueblos afroecuatorianos donde los días acaban ante un plato de marisco.

iglesia_quito
Iglesia de San Francisco, en Quito./ Diego Delso

Islas Galápagos

El casco histórico es el mayor encanto patrimonial que atesora la capital de Ecuador. Pero el país sudamericano alberga muchos otros atractivos que el viajero de debería dejar escapar.

Por ejemplo, las islas Galápagos. No existen muchos lugares que las superen se se pretende contemplar de cerca esta especie prehistórica.

En vez de escabullirse cuando alguien se acerca, las iguanas endémicas de este archipiélago siguen con sus lentos quehaceres sin que les importen los disparos de las cámaras.

Otra visita de interés es Cuenca, cuyo idílico centro colonial es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Ha venido hechizando a sus visitantes desde el siglo XVI.

Sus calles son adoquinadas, las fachadas polícromas y la bien conservada catedral animan a sacar fotos casi en cada esquina, dentro de un ambiente sosegado y espíritu bohemio.


Comparte

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí