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Resbaladero de Lunada (Cantabria)

Resbaladero de Lunada (Cantabria)

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Diez millones de árboles y 50.000 hectáreas de su mullido bosque fueron esquilmados desde el siglo XVI al XVIII para fabricar armamento. La exigencia bélica del Imperio Español de aquella época así lo exigía. La montaña pasiega del municipio de Soba fue masivamente deforestada para construir 3.000 cañones con los que se armaron decenas de navíos, fragatas y galeones. Una de las infraestructuras más impresionantes construidas para abastecer a la Armada española, de las más poderosas de su tiempo.

Para facilitar el transporte de los troncos sobre las escarpadas pendientes de Lunada hasta el río Miera, el ingeniero austriaco Wolfgang Mucha diseñó a finales del siglo XVIII (época de Carlos IV) una estructura que consistía en una estructura de madera en forma de tobogán con un desnivel de 500 metros, sobre una base de piedra que medía 1.700 metros de los que ahora apenas se conservan unos pocos vestigios. El origen de este inmenso resbaladero tuvo lugar en un momento en el que el principal eje económico era el Canal de Castilla, una de las principales obras de la ingeniera española de la Ilustración.

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El Resbaladero de Lunada, por donde se lanzaban los troncos.

El resbaladero tenía un carácter muy precario en sus orígenes, pues en algunos puntos las maderas que resbalaban saltaban de su cauce y llegaban a golpear a los operarios. Para ayudar a bajar las leñas estas se hacían con la cabeza más gruesa para que no se trabasen en el descenso, y se humedecía o regaba con el agua el resbaladero con el fin de disminuir la fricción y pudieran descender los troncos en diferentes épocas del año, incluso en épocas invernales se congelaba haciendo menor dicha fuerza.

A los pies del Resbaladero continúa en pie una cabaña, la Casa del Rey, desde donde se controlaba el proceso de transporte de la madera. Los troncos se transportaban hasta la Real Fábrica de Cañones de La Cavada y Liérganes (Ministerio de La Marina) para su tratado, donde se producían cañones, piezas de artillería y munición. Es una construcción de estilo neoclásico de una sola planta, de la que los lugareños llegaron a decir que era la casa de veraneo del rey Carlos III. En la actualidad aparenta una cabaña algo más alargada que las demás de la zona, rodeada de una finca y cerrada de pared sobre si misma. Está ubicada en la margen derecha del río.

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La Casa del Rey, junto al resbaladero.

En la actualidad se trabaja en la reforestación de los valles pasiegos afectados, que sufren también las malas prácticas ganaderas que siguen llevándose a cabo: un sistema de incendios forestales provocados periódicamente por ganaderos que creen que quemando rastrojos, renuevan los pastos. Por el momento se han plantado con éxito unos 80.000 árboles de especies autóctonas como el haya, el roble, el fresno, el avellano o el abedul.

La fauna local también se ve restablecida progresivamente. Se han recuperado poblaciones autóctonas de varias especies como la oveja lacha, el burro, el caballo losino y la vaca roja paniega. Asimismo, se está fomentando la producción ecológica de corderos y terneros, con cuya venta se financian los trabajos de reforestación. Cada año producen un centenar.

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Se trabaja en la repoblación de especies autóctonas como el burro.

La función suministradora de armamento que proporcionaba el Resbaladero de Lunada guarda similitudes con la población vasca de Elorrio, donde floreció una importante industria dedicada a la fabricación de las picas y lanzas que utilizaron los afamados Tercios españoles. También se fabricaron en la villa vizcaína espadas, corazas, armaduras, arcabuces, mosquetes, bombardas o cañones.

La exuberante naturaleza de la cornisa cantábrica conduce al viajero a otra excursión con historia: Liébana. En esta comarca se ubica el monasterio de mismo nombre que, junto a los Lugares Santos de Jerusalén, Roma, Santiago de Compostela y Caravaca de la Cruz, es uno de los destinos de peregrinación del cristianismo por ser el depositario del supuesto fragmento de la cruz de Cristo más grande que existe.

Dónde dormir: Hotel Casona de Quintana; Sitio del Castillo, 1; Quintana de Soba (Cantabria); teléfono: 942677353.

Dónde comer: Restaurante Coventosa; Barrio de Asón, 26; Asón (Cantabria); teléfono: 942678066.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

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