Home Castilla-La Mancha Las aguas milagrosas de Sacedón: el Real Sitio de La Isabela
Las aguas milagrosas de Sacedón: el Real Sitio de La Isabela

Las aguas milagrosas de Sacedón: el Real Sitio de La Isabela

0
0

Ubicada en plena Alcarria, las aguas termales del pueblo de Sacedón enamoraron a una monarquía caprichosa en el siglo XIX que fundó aquí un pueblo donde vivió lo más selecto de la burguesía española. Fue el rey Fernando VII quien oyó hablar de unos manantiales que calmaban la enfermedad de la gota. Unas aguas que ya fueron conocidas por romanos y árabes. Y es que muy cerca permanece el yacimiento romano de Ercávica.

Junto al río Gudiela, el monarca Borbón quedó realmente prendado del paraje, rodeado de montañas y pinos, y decidió levantar un real sitio, con su palacio, sus plazas, sus jardines y caminos. Era el año 1826. Decidió llamarlo La Isabela, en honor a su mujer, la reina Isabel de Braganza.

La Isabela constituyó un ejemplo tardío de urbanismo ilustrado en un Real Sitio, de envergadura semejante a los proyectos emprendidos en tiempos del monarca Carlos III, pero en una realidad política bien distinta.

Reposo para los reyes

Finalmente se concibió como nueva población en un Real Sitio que debía mantenerse habitado para funcionar como entidad benéfica, como lugar de ocio y reposo de los monarcas, y como núcleo de actividad económica, aunando el urbanismo cortesano de los Reales Sitios con otras experiencias de creación de poblaciones de nueva planta.

Las aguas termales de los Baños de Sacedón se hallaban enclavadas en un entorno con condiciones naturales muy proclives a la aparición del fenómeno termal: Sacedón, Córcoles, Trillo y Buendía poseían manantiales con propiedades curativas.

sacedon_ruinas
Las ruinas de La Isabela perduran para el recuerdo del viajero./ Malopez 21

Once calles y 27 manzanas

La distribución de los edificio en La Isabela se realizó en 11 calles rectas, tiradas a cordel y dos plazas: Plaza Mayor y Plaza de la Constitución, llamada también del Mercado. En total, 27 manzanas de edificios cuadrados, casi todos de cien pies castellanos, y de un piso, a excepción del Real Palacio.

Las casas ocupadas por colonos fueron concebidas para funciones agropecuarias y como residencia. Constaban de portal, sala con alcoba, otra sala o alcoba en el lado opuesto, una cocina grande y un cuarte frente a ella, patio o corral con cobertizo, cuadra, pajar, cámaras para los granos y bodegas o cuevas.

Finalidad práctica

A diferencia del planteamiento en El Escorial, La Granja o Aranjuez, la arquitectura de La Isabel debía cumplir una finalidad eminentemente práctica: alojar a la familia real durante una breve estancia en un núcleo de población que había de ofrecer habitaciones y viviendas adecuadas a bañistas durante la temporada de baños, y un modo de vida digno a los colonos.

En el siglo XVIII, por los avatares del tiempo, las guerras y otros accidentes, quedaron arruinadas y destruidas la hospedería y el palacio, pero se mantuvo su fama y la gente seguía acudiendo al sitio para beneficiarse de los efectos saludables de sus aguas termales.

En 1868, a consecuencia de la desamortización de Madoz, el real sitio pasó a manos privadas.
Después de veranos de lujo y bienestar y tras pasar por varias manos, la propiedad del balneario recayó en 1930 en el marqués de la Vega Inclán, quien desde su cargo de primer comisario de Turismo concibió el concepto de los actuales Paradores de España en tiempos de Alfonso XII.

La_Isabela_sacedon
La Isabela fue lugar de encuentro de la burguesía del siglo XIX./ Malopez 21

Pero la Guerra Civil española abortó los planes. Las instalaciones de La Isabela pasaron de albergar a ricos y pudientes a enfermos mentales que fueron desalojados de los psiquiátricos. Acabada la contienda, los muertos en el balneario fueron enterrados en una fosa común y los disminuidos psíquicos llevados a un psiquiátrico.

La Isabela integra una lista de aquellos pueblos que quedaron sepultados por los pantanos que inauguraba Franco durante su dictadura. Aquí se levantó el pantano de Buendía. Así lo aprobó la Confederación del Tajo en 1941 y se iniciaron las obras de construcción en 1946.

Sus ruinas nos recuerdan el pasado de postín que tuvo este lugar. La visita a la provincia de Guadalajara puede completarse con una visita a otro lugar con historia como es Cívica, una aldea excavada en la roca que parece realmente sacada de la imaginación de Tolkien.

Dónde dormir: Hotel Mariblanca; Plaza de Abajo, 2; 19120 Sacedón (Guadalajara); teléfono: 949350044.
-Camping Sacedón Encomillans; Carretera N320, km 221; 19120 Sacedón (Guadalajara); teléfono: 949351018.

Dónde comer: Bar Restaurante Pino; Ctra. Carreter Cuenca, 14; 19120 Sacedón (Guadalajara); teléfono: 949350148.
-Bar España; Plaza de la Constitución, 3; 19120 Sacedón (Guadalajara); teléfono: 949350018.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *