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Santa María de la Piscina, el legado de un cruzado (La Rioja)

Santa María de la Piscina, el legado de un cruzado (La Rioja)

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Aislada sobre un altozano, dominando el valle del Ebro y con la sierra de Cantabria como telón de fondo, la basílica de Santa María de la Piscina está considerada una de las joyas del románico riojano. Su origen y nombre se remontan a la Primera Cruzada, y la permanencia de si Divisa Real ha tenido que salvar vicisitudes y pelitos históricos.

Para conocer el porqué del templo hemos de remontarnos al siglo XI y a los hechos históricos que llevaron al infante Ramiro de Navarra a unirse a la Primera Cruzada. En 1099 ayudó a sitiar la ciudad de Jerusalén. En su testamento le dejó a su segundo hijo Sancho los territorios de Peña Cerrada con el encargo de levantar una iglesia que, en recuerdo de su entrada a la ciudad santa por la muralla adosada a la Piscina Probática (aquella en la que eran lavadas las ovejas antes de ser sacrificadas en el Templo de Salomón) estuviera bajo la adveración de Santa María de la Piscina.

El templo es un bello monumento que ha conservado la pureza de su estilo románico, aunque en el siglo XVI se modificó la fachada y se le añadió un gran escudo, el de la Divisa Real. Construido en piedra de sillería, la homogeneidad de su conjunto llama la atención, a pesar de que en el siglo XIII se le añadieron la torre campanario del hastial occidental y una cámara, en el lado norte.

El ábside y el presbiterio estuvieron decorados con pinturas murales que representaban el momento en que Ramiro entró en Jerusalén y el hallazgo del trozo de la Vera Cruz. Por debajo de la iglesia, en la zona meridional, se encontró una necrópolis rupestre, fechada entre los siglos X y XIV, que corresponde a un poblado semirrupestre que también se ha documentado alrededor de la iglesia, anterior a ella, y que se debió de abandonar en el siglo XIV, momento en el que sus habitantes se instalaron en la vecina Peciña.

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Santa María de la iscina es una de las joyas del románico riojano./BigSus

En la cornisa de su alero se conserva el ajedrezado en algunas zonas y algunos canecillos decorados con parejas abrazadas y un monstruo con el rabo sobre el lomo. En el centro de la fachada sur se encuentra la puerta principal, en la que sobre jambas prismáticas parten tres arquivoltas que rodean un tímpano liso, sobre el que se encuentra el escudo citado antes.

Santa María de la Piscina es un lugar plagado de enigmas históricos, un templo de estilo románico en vecindad con una necrópolis, unas reliquias traídas de Jerusalén y el nacimiento de la Orden de la Divisa. No es poco. Pocos lugares como este nos remiten a aquellos tiempos de las Cruzadas, concretamente a la primera… Es el edificio más completo y mejor conservado del románico en La Rioja, sin lugar a la duda.

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Tumbas antropomórficas encontradas junto a la ermita./BigSus

Si el viajero baja por el lado este de la iglesia, se topará con una necrópolis de alrededor de 40 tumbas excavadas en roca. Los especialistas la datan desde el siglo X al XIV y hay enterramientos anteriores a la construcción de la iglesia, por lo que estamos ante un edificio sacro sobre un lugar ya sacralizado. Hacia el noroeste de la necrópolis hallará lo que sin duda debió de ser una piscina u ola bautismal por inmersión anterior a la necrópolis y al templo.

A unos 300 metros de la ermita en dirección a la villa de Peciña el viajero localizará el dolmen de la Cascaja. El corredor de acceso se encuentra dividido en dos partes. En el interior, seis losas de piedra arenisca conforman la cámara, formando un recinto hexagonal de 1,80 x 1,70 metros. Se han encontrando aquí restos humanos de unos 31 individuos, además de piezas de sílex, cerámica y una punta de bronce.

La Rioja tiene su encanto histórico para el viajero. Amén de la basílica de Santa María de la Piscina, el pasado envuelve muchos otros lugares de esta comunidad. Calahorra, la Calagurris romana, es un buen ejemplo de ello. De pasado romano también es Tricio, una de las más importantes fábricas de cerámica de la Antigüedad.

Cómo llegar: Se accede a la iglesia desde la carretera que conduce a Peciña, encontrándose a la derecha una pequeña zona de aparcamiento y un camino que conduce a la ermita.

Dónde dormir: Hotel Villa de Ábalos; Plaza Fermín Gurbindo, 2; 26339 Ábalos (La Rioja); teléfono: 941334302.

Dónde comer: Asador José Mari; calle El Sol, S/N; 26339 Rivas de Tereso (La Rioja); teléfono: 941334061.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

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