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Un restaurante de Nueva York, en concreto el Major’s Cabin Grill, tuvo el honor de convertirse en el lugar que motivó la aparición de la tarjeta de crédito. El hecho se dio en 1949 tras una cena que no se pudo pagar en metálico, por lo que los tres comensales afectados idearon un sistema seguro de poder abonar a crédito (financiado a plazo) sin tener que llevar dinero encima.

Las tarjetas de crédito existen desde hace mucho tiempo, pues el crédito más antiguo data del siglo XVI, y ahora hasta incluso disponemos de minicréditos online de manera natural. No obstante, su invención real data de principios del siglo XX, cuando la empresa Western Union desarrolló una tarjeta para sus clientes más distinguidos.

Un restaurante pionero

El restaurante Major’s Cabin Grill abrió en la década de 1930 en 33 W. 33rd St., adyacente al icónico edificio Empire State Building en la ciudad de Nueva York. Tiene la distinción de ser el primer restaurante en aceptar una tarjeta Diners Club. En aquel momento, la tarjeta era de cartón.

Después de un paseo por la Gran Manzana, donde el viajero necesitará varios días para visitar Central Park, la Estatua de la Libertad, barrios como Manhattan o Harlem, museos como el Metropolitano, el Guggenheim o el de Historia Natural, toca el turno de conocer un poco más la historia de la tarjeta de crédito.

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La Estatua de la Libertad es uno de los principales reclamos de la ciudad de New York.

La primera tarjeta de crédito

En la cena del Major’s Cabin Grill estaban presentes Frank X. McNamara, de la Hamilton Credit Corporation, Ralph Sneider, su abogado, y Alfred Bloomingdale, nieto de Bloomigndale. Hablaron de un problema crediticio de uno de los clientes que se había endeudado por su generosidad al repartir sus tarjetas de negocios a vecinos con problemas económicos. Entonces recurrió a la empresa de McNamara, incapaz de pagar sus deudas y enfrentándose a la quiebra.

McNamara había olvidado el dinero en casa esa noche, lo que descubrió cuando fue a pagar. Tuvo que llamar a su mujer y pedirle dinero en efectivo, y decidió que no quería volver a pasar tal vergüenza. Como resultado, se formó el Diners’ Club, que combinaba la búsqueda de un sistema de pago a crédito seguro y privado con la comodidad de pagar en muchos lugares con la misma tarjeta.

El Diners’ Club fue la primera tarjeta de crédito en el sentido moderno, que permitía a los socios cargar las compras en su cuenta. Servía de intermediario entre el comerciante y el comprador, cobrando una cuota de transacción a uno y una cuota de mantenimiento (3 dólares al año en 1951) al otro a cambio de un pago diferido sin intereses a fin de mes.

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Una evolución vertiginosa

Al Diners’ Club, que había tenido un gran éxito, le siguieron muchas instituciones financieras de todo el país que empezaron a emitir tarjetas de crédito que podían usarse en numerosas tiendas. El Franklin National Bank de Long Island, Nueva York, fue la primera empresa de tarjetas de crédito en 1951.

Pero el año más significativo fue 1958, cuando American Express empezó a vender sus propias tarjetas de pago. Este fue también el año en que el Bank AmeriCard (conocido actualmente como Visa) debutó como tarjeta de crédito emitida por el Bank America. Entonces se empezó a utilizar la expresión ‘dinero de plástico’ para referirse a la moneda que se emplearía en restaurantes, tiendas, aeropuertos, estaciones y hoteles.

Las tarjetas de crédito y débito se siguen renovando hoy día. La banda magnética ha sido sustituida por chips, que son mucho más seguros. La estandarización de la tecnología RFID también ha ayudado al avance del pago sin contacto. Acercando su tarjeta al terminal de punto de venta puede hacer todo tipo de compras.


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